Levantar una columna de ladrillo bien trabada es más fácil de lo que parece si respetás las hiladas y el refuerzo vertical. En esta guía te explico los materiales, las medidas justas y el paso a paso para que quede derecha y firme.
Materiales necesarios
- Ladrillos comunes de primera calidad (para columna vista)
- Hierro de 8 mm para refuerzo vertical
- Hierro de 6 mm para estribos
- Hormigón 1:2:3 para rellenar huecos
- Cemento, arena y agua para el mortero
- Nivel, plomada, cinta métrica, llana
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Paso a paso del proceso
- Hacé la zapata de base de 40x40x20 cm como mínimo, con cuatro hierros de 8 mm trabados con estribos de 6 mm cada 20 cm.
- Dejá fraguar la base una semana completa antes de arrancar la columna.
- Trabá las hiladas: el ladrillo de arriba nunca tiene que caer sobre la junta del de abajo. Desfasalo siempre para distribuir la carga.
- Meté hierro de 8 mm en los huecos de los ladrillos. Cada dos o tres hiladas, llená esos huecos con hormigón líquido 1:2:3.
- Usá nivel y plomada en cada hilada. No te confíes a ojo: una columna torcida no se endereza después.
- Si va a quedar a la vista, hacé las juntas de 1 cm bien parejas con ladrillos de primera calidad.
Consejo de albañil
La traba de las hiladas es lo que le da resistencia a la columna. Si las juntas verticales quedan alineadas, la columna se parte por ahí. Siempre montá el ladrillo de arriba sobre dos de abajo.
— Edgard Tagliabue, albañil uruguayo.